domingo, 22 de junio de 2008

UNAF 2008
Orduña se lanza al vacío

Bueno ya estamos aquí otra vez. Acabo de llegar de Orduña (Vizcaya), aprovechando las vacaciones me he ido al V festival aéreo internacional.



(Articulo del periodico El Correo Digital)

Más de 150 pilotos participaron en el festival aéreo, que con sus espectaculares maniobras es una referencia para los aficionados de todo el país

Tras la incertidumbre por el viento sur, los pilotos se lanzaron en
parapente. / MITXEL ATRIO

Contra todo pronóstico y después de más de un mes con el corazón en vilo debido a las inundaciones y al mal tiempo, por fin los más de 200 inscritos en el V Festival Aéreo de Orduña-UNAF 2008 pudieron disfrutar ayer del inmejorable escenario que les ofrece el paraje de la ciudad. Un poco más tarde de lo esperado y liberados ya del enemigo número uno del vuelo libre, el viento sur, más de 150 participantes se lanzaron en parapente y ala delta desde la Peña de Ongoño, a casi 1.000 metros de altura, hasta las campas de Tertanga, donde entre aplausos les recibieron las más de 2.000 personas que disfrutaron del ambiente festivo.
Según los organizadores, el club de vuelo Iparair Parapente de Etxebarri y el Club de parapente de Castro Urdiales, el verdadero motor de la jornada fueron los pilotos. «Es una excusa para juntarnos. Un día dedicado a la ilusión, al piloto que vuela con el corazón», decía Jordi Monedero del Club Iparair. El festival aéreo de Orduña es uno de los más importantes a nivel nacional y el mayor en cuanto a exposición y venta de material deportivo de vuelo. Como cada año, los miembros del equipo SAT, «inventores de la acrobacia en el parapente», dejaron a más de uno sin aliento con sus maniobras. «Es un sitio espectacular para hacer show, y este festival es un éxito», aseguró uno de sus miembros, Alejandro Rodríguez, antes de lanzarse en picado.
En el campo del aeromodelismo, los asistentes tuvieron el placer de disfrutar de Luis Ángel Miravalles, campeón de España 2007, y los tirabuzones aéreos de sus helicópteros y zagis, alas volantes capaces de fundirse con las aves de la zona.
Música y festejos
La relevancia de este festival quedó patente ayer en Orduña. Con la caravana bien montada, la familia y amigos de Juan Moro, piloto de parapente de Logroño, se refugiaban del sol. «Es la tercera vez que venimos. Es uno de los mejores lugares de vuelo, pero vamos a todos lo que podemos», comentaba. A Ángel Arroyo, del Club menos20 de Madrid, no le preocupaba el viento: «Hemos venido por la gente, el paisaje y la excelente organización. Aunque no se pueda volar, te vas con un gran sabor de boca». Del mismo modo piensan los miembros del Club Astur parapente de Gijón: «Hay un gran ambiente, y mañana mercado con productos autóctonos. Aunque mejor si volamos», reconocía Eduardo Menéndez.
En el evento no faltó representación municipal. El concejal de Deportes de Orduña, Zacarías Gonzalez, destacó su deseo de que gracias al evento en el que el Ayuntamiento invierte casi 30.000 euros, el nombre de la ciudad «suene en todo el Estado». Hoy continúan los festejos, música, exhibiciones, comidas populares, sorteo de premios y vuelos biplaza en parapente con expertos, para los más lanzados. Una jornada en la que los pilotos han sido las estrellas indiscutibles y en la que se ha cumplido con creces el lema del festival: Orduña vuela con corazón.

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